
Esto es cine: el planosecuencia
inicial de 'Millennium Mambo'
Hay secuencias que por sí solas
hacen que merezca la pena ver una película. Tal es
el caso del planosecuencia inicial de ‘Millennium
Mambo’, el prestigioso film del veterano director,
chino de nacimiento y taiwanés de adopción,
Hou Hsiao-hsien.
Pocos comienzos de película
hay que sean tan hipnóticos y fascinantes como éste.
En un largo tralleving de dos minutos y medio
de duración, la cámara sigue a la bella actriz
Shu Qi a través de un inacabable túnel
iluminado por luces cenitales fluorescentes. Un resplandor
de neón tenue y verduzco empapa la atmósfera,
como si se tratara de una fantasmagoría. La intérprete
avanza ajena a nosotros, pero lanzando miradas de soslayo
a su espalda como si intuyera nuestra lejana presencia. Sus
movimientos acompasados, al ralentí, congelan el instante,
colmando de sentido el momento presente. Su luengo cabello
flota suspendido en el aire, festoneando con lazos el viento.
A intervalos regulares da una calada al cigarro y sonríe
tímidamente, ocultándonos su faz. Está
enamorada. Poco después alza los brazos como si quisiera
arrancar a bailar. Sola, pero no tan sola; en realidad, acompañada.
La cámara no avanza en línea recta, sino que
ondula y vira levemente hacia los lados como una frágil
embarcación de madera mecida por un mar en calma. La
cámara, en su serpenteo, amenaza con perder a su objetivo
del encuadre; pero no lo pierde. Sujeta con pulso firme el
timón pese a estar embriagada de belleza. La música
tecno de Lim Giong, con su canción
‘A Pure Person’, simboliza ese tránsito
al nuevo milenio: la modernidad, el amor que termina sin terminarse.
La voz en off de la actriz a quien seguimos en su lento caminar
envuelve de melancolía nuestro aliento con sus lánguidas
palabras, dejando en nuestro corazón un poso de tristeza.
Lo demás está en las
imágenes.


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