

Quise comerme el mundo a bocados,
y me mordí.
Quise disfrutar de la vida al máximo,
y me dormí.
Quise volar con alas de cera,
y me caí.
Quise matar al león de Nemea,
y fracasé.
Quise saltar mil obstáculos,
y tropecé.
Quise conquistar el espacio,
y aterricé.
Quise reírme de la vida,
y me reí de mí.
Quise llorar,
y no pude.

|